Recuerdo que cuando era pequeña, todos los niños de mi barrio jugábamos con las canicas, las peonzas, el elástico, la comba.... y ¡lo pasábamos tan bien¡ Lo que ahora mismo me pregunto es, ¿qué ha sido de todos esos juegos que nos hacían tan felices y con los que nos podíamos pasar toda una tarde reunidos en el parque? Ya de eso poco queda, y me da tanta pena...
Ahora lo que prima es ver quien tiene la mejor videoconsola, los mejores juguetes electrónicos... tener, tener y tener, eso es lo que importa. Ya no ves, como antes, a los niños todos en el parque jugando con juguetes tan sencillos o lo que era mejor aún, los juguetes que ellos mismos se inventaban. Ya de eso no queda nada. Ahora todos están en sus casas, con sus ordenadores o videoconsolas, horas tras horas, sin moverse de un sillón y sin tener relaciones con sus iguales.
Pero realmente no podemos culparles a ellos, ya que solo son víctimas de los mayores. La culpa la tienen los adultos, la sociedad en la que vivímos que lo que quieren hacer es crear a pequeños consumidores y meterles por los ojos una cantidad de productos y hacerles sentir que sin ellos son menos que los demás, porque si Pepito tiene una Play Station, ¿por qué yo no la tengo?.
Creo que debemos de ser un poquito más conscientes del daño que se hace con esta actitud, con ese consumismo que no vale para nada, y si ellos no lo conocen porque les ha tocado vivir en la "era de las tecnologías" ser nosotros mismos quienes les mostremos que exísten muchos más recursos que pueden utilizar y pasarlo realmente bien.
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